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Adiós al Chupo y Biberón: Guía Práctica y Consejos para la Transición

Para un niño, la succión es un reflejo instintivo e involuntario que perdura en los primeros meses de vida , siendo un método de supervivencia y el instrumento que los lleva a descubrir el mundo. Pero a medida que crecen, el biberón o el tetero ,  puede interferir con sus grandes pasos de desarrollo.

El uso continuo de estos elementos presenta varios desafíos que debemos manejar con cuidado. Desde el punto de vista físico, la succión prolongada aumenta la secreción gástrica, lo que puede generar molestias digestivas. También podría afectar el desarrollo natural del paladar, la dentición y/o causar una mordida incorrecta. A nivel emocional, el uso prolongado puede crear una fuerte dependencia , utilizándolo para estar calmado, para dormir o para sentirse acompañado. Lo ideal es que a los 18 meses, el niño ya tenga la posibilidad de masticar y sea integrado al entorno social de la familia con hábitos y normas que le permitan identificarse como un niño mayor.

En Magical Journey, creemos firmemente en el potencial de cada niño y en su capacidad de crecer.  Con el método Montessori, el desarrollo de la autonomía a través de las habilidades de vida práctica es fundamental. Por ello, a medida que salen los dientes, promovemos activamente la estimulación de la masticación para ir dejando la succión y así crear mejores hábitos de alimentación. 

Sugerimos, si no se han usado, empezar directamente con soluciones como cucharas o vasos de entrenamiento. En nuestro jardín, las bebidas como leches y avenas serán suministradas con cuchara, fomentando la motricidad fina y la independencia en el proceso de alimentación. Si esta visión de crianza que prioriza el aprendizaje significativo y el desarrollo integral resuena contigo, te invitamos a conocer más sobre la magia que creamos en nuestra comunidad.